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Gracias a todos por su interés y consejos para el cuidado del guanay (P. brasilianus) que me visitó, y estuve criando dos días. El individuo no estaba enfermo, ni herido, sino solamente débil por haber ayunado mucho. Después de darle de comer pejereyes por dos días, recuperó sus fuerzas. El zoológico de Huachipa aceptó recibirlo, y lo entregué hoy. Ellos le pondrán con el grupo de cormorants (de la misma especie) que ya tienen en su laguna, y creo que allí estará feliz. (Un buen fin para un ave extraviado.)
Pedro Hocking |