Asociación Cubana de Bibliotecarios
La Habana, 15 de septiembre de 2008
Carta a nuestros colegas bibliotecarios del mundo:
Cuba, no se habÃa repuesto todavÃa del impacto y los daños materiales
ocasionados por el huracán Gustav, con vientos de fuerza poco común,
a finales del mes de agosto, cuando nos azotó otro huracán de gran
intensidad Ike, con una trayectoria de más de mil kilómetros, de un
extremo a otro del territorio nacional. El paÃs se vio afectado pues
por dos huracanes en menos de 10 dÃas, y en algunos puntos, dos
veces, con fuertes penetraciones del mar en el extremo más oriental
de la Isla, las que se produjeron posteriormente en otras zonas, unidas
a las consecuencias de las fuertes y continuas lluvias con los
consiguientes desbordamientos de rÃos, arroyos y zonas bajas.
La acción combinada de los dos huracanes la convierten en la más
devastadora en la
historia de estos fenómenos meteorológicos en Cuba
con relación a la magnitud de los daños materiales ocurridos.
Más de tres millones, 179 mil personas tuvieron que ser evacuadas,
casi la tercera parte de la población tuvo que ser evacuadas, de
ellas más de medio millón en centros de evacuación y el resto, la
mayorÃa, en casa de familiares, amigos y vecinos. Innumerables
fueron las acciones de la Defensa Civil, que con una rápida
actuación concentró sus esfuerzos en la protección de la población.
El informe de datos preliminares sobre las afectaciones de ambos
eventos meteorológicos refleja que más de 444 000 viviendas resultaron
dañadas, de ellas 163 000 por derrumbe total, enorme cantidad de
centros educacionales, deportivos, de la salud, de la vida cultural,
almacenes de alimentos, edificaciones de diversas instituciones
fueron seriamente afectados. Miles de familias cubanas,
radicadas
en las zonas de mayor impacto, han perdido la inmensa mayorÃa de
sus pertenencias, no sólo materiales sino también aquellas que
mantienen recuerdos personales y familiares, unido a ello han sido
desastrosas las consecuencias para cosechas, instalaciones industriales
y de todo tipo.
El Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas, las Bibliotecas Escolares
y el resto de los sistemas bibliotecarios de nuestro paÃs fueron también
objeto del embate de los vientos y las lluvias, sin embargo, en
comparación con la magnitud del evento natural que nos ha azotado es de
destacar la rapidez con que los bibliotecarios y bibliotecarias cubanos
garantizaron la protección de libros y documentos disminuyendo al
mÃnimo las afectaciones, aunque fueron muy dañadas un grupo de las edificaciones.
Poco a poco se van recuperando las vÃas de comunicación, redes eléctricas
y se trabaja intensamente
en cada localidad, pero en esta nueva prueba
a que se ven sometidos miles y miles de cubanos y cubanas no ha faltado
el aliento solidario de organizaciones y gobiernos de diversos paÃses.
Las semillas de solidaridad sembradas durante largos años fructifican
por todas partes.
Los momentos que vivimos son tensos y difÃciles pero no ha flaqueado
la voluntad y vocación de nuestros profesionales que aún en condiciones
extremas, están llevando el libro, ofreciendo actividades de promoción
y contribuyendo a fortalecer la vida espiritual de quienes están ante
el reto real de tener que rehacer lo creado a lo largo de sus vidas.
Sabemos que siempre podremos contar con la sensibilidad y el aliento
de nuestros colegas en cualquier parte del mundo.
Un cordial saludo,
Lic. Margarita Bellas
Presidenta ASCUBI
Asociación Cubana de Bibliotecarios
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